Catic Unison advierte de los riesgos para la salud que conlleva la depresión

13 de enero de 2023

Jesús Alberto Rubio

La depresión puede surgir por una diversidad de causas, como vivir en tiempos de incertidumbre, momentos de desesperanza, tristeza, violencia, angustia, impotencia y otros factores determinantes para la salud mental de los individuos, afirmó la académica Olimpia Salazar Serrano, responsable del Centro de Atención Telefónica de Intervención en Crisis (Catic) de la Universidad de Sonora.

Al conmemorarse hoy el Día Mundial de Lucha contra la Depresión, dijo que de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), esa enfermedad es un trastorno mental que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo.

En relación al porcentaje de depresión en México, informó que el 9.2% de la población general ha padecido un episodio de depresión, y que una de cada cinco personas sufrirá uno antes de llegar a los 75 años y que los más jóvenes presentan tasas mayores.

Es por ello, planteó, el objetivo de la conmemoración de este día es la de sensibilizar, orientar y prevenir a la población sobre esta enfermedad que impacta en la salud a personas de todas las edades.

Estados depresivos
La depresión, dijo, genera sentimientos y estados de angustia, desesperanza, indefensión y de frustración. Inclusive, añadió, puede llevar a lo más grave: el suicidio.

Salazar Serrano señaló que los estados depresivos necesariamente hay que atenderlos a través de profesionales de la salud mental, los que ayudarán a las personas afectadas con el tratamiento adecuado y estrategias para comenzar a manejar el estrés de la mejor manera.

La intervención de especialistas en esa área de salud, reiteró, podrá prevenir alguna situación grave de ansiedad y depresión que pudiera convertirse en un riesgo mayor. “Este mal se puede tratar con terapia o intervención psicológica, con medicación antidepresiva o con una combinación de ambos métodos”, añadió.

Síntomas y causas
La también académica del Departamento de Psicología y Ciencias de la Comunicación de esta casa de estudios, advirtió sobre los síntomas clásicos de ese mal: pérdida de interés en las actividades normales, cambios en el sueño, baja autoestima, desesperanza, inapetencia, falta de energía y de concentración.

Ofreció también el ejemplo de que aquellas personas expuestas a violencia, frecuentemente experimentan una variedad de reacciones que incluye: ansiedad, estrés, frustración, temor, irritabilidad, enojo, dificultad de concentrarse, pérdida del apetito y pesadillas.

“Entre los principales rasgos que caracterizan a la depresión destacan la tristeza permanente, pérdida de interés o placer en las actividades de la vida cotidiana, aislamiento, trastornos del sueño y del apetito, falta de concentración y sensación de cansancio”, comentó.

Por ello, reiteró que siempre será necesaria la intervención médica especializada para un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado.

Olimpia Salazar dijo que con todo y que se conocen las causas exactas que provocan la depresión, existen diversos factores que contribuyen a la aparición de este trastorno. Al respecto, mencionó la interacción entre factores sociales, psicológicos y biológicos como los principales causantes de esta enfermedad.

Incluso, afirmó, el trastorno tiene un fuerte origen biológico: Los genes que heredamos de nuestros padres y que son influenciados por las experiencias que tenemos en nuestra vida, pueden predisponernos a padecer depresión”.

Tasas de mortalidad
La académica universitaria afirmó que es importante entender o dar contextos, de que este trastorno mental incide en las tasas de mortalidad a nivel mundial en todos los grupos de edad. “Cuando hablamos de depresión es hacer referencia a que vivimos momentos donde no tenemos el control y experimentamos constante incertidumbre.

Entonces, añadió, sentirse triste puede ser inevitable a pesar de que se tenga o se luche por mantener una actitud positiva. “Estar deprimido, es más que sentirse triste o tener un mal día”.

La coordinadora del Catic Unison indicó que la depresión está catalogada dentro de las enfermedades, como un mal clínico que conlleva un estado constante de tristeza, y melancolía, con abatimiento, pérdida de energía y deseos, por ejemplo, de no querer levantarse ante cualquier situación que le sea adversa.

Obviamente, expresó que todos sufrimos situaciones en las que nos sentimos así, “pero cuando estas características se prolongan en intensidad o en el tiempo, entonces también limita el desarrollo de nuestras actividades cotidianas, lo que nos dice que estamos hablando probablemente de un trastorno depresivo”.

Estado crítico y crisis
La especialista en el área habló sobre la diferencia entre el estado crítico y de crisis, donde, ésta, es un periodo temporal de trastorno y desorganización en que la persona puede perder la capacidad de enfrentarse a la vida cotidiana.

“Entra en crisis experimentando diferentes reacciones que en principio pueden ser muy intensas, ya sea alteraciones emocionales donde “puede estar bien un ratito, preocupado en otro, estado de shock, ansioso, triste o desesperado”, indicó.

Asimismo, agregó también puede estar desarrollando pensamientos que le estén invadiendo, como preocupación, confusión, dificultad para enfocarse-concentrarse en su memoria, teniendo incluso consecuencias en su comportamiento como abusar de tóxicos, alcohol, agresividad, gritar, aislarse, agresivo, entre otros comportamientos.

En lo fisiológicos, afirmó, puede tener alteraciones del organismo que le cambien su ritmo cardiaco, tenga dolor de cabeza, y otras reacciones propias de una crisis de depresión.

Recursos resilientes
“Por ello en el centro utilizamos recursos resilientes trabajando de manera adecuada para sobrellevar a quienes estén afectados por ese tipo de trastornos buscando que restablezcan”, dijo, señalando que cuando la crisis se queda, esas reacciones en lugar de disminuir su mantienen en intensidad o duración.

Dio a conocer que otra condición del trastorno es la pérdida de peso sin estar a dieta o si una razón aparente; “presenta fatiga-perdida de energía, excitación o retraso psicomotor, así como disminución de capacidad para pensar y concentrarse e incluso tomar decisiones, con sentimientos de “no puedo”, “no soy útil, culpabilidad inapropiada, excesiva y pensamientos e ideas suicidas recurrentes con o sin un plan determinado”.

Primeros auxilios psicológicos
Informó que en Catic Unison brindan atención a las personas que lo solicitan, pero que en sus protocolos trabajan con los primeros auxilios psicológicos, tratando de hacer la distinción entre lo que son las reacciones de la crisis y lo que es la sintomatología propia de la depresión.

“Hacemos esta distinción porque las personas que vienen buscando atención afirman estar deprimido, pero no necesariamente tienen un diagnóstico, han ido a un psiquiatra o psicólogo que los haya evaluado”, agregó.

Salazar Serrano señaló al respecto que ese tipo de conducta son reacciones de crisis, obviamente que los exponen ya que los tiene funcionando mal en su vida. “Lo que nosotros hacemos, mediante ese protocolo de primeros auxilios, nos permite estabilizar a la persona y observar si esa sintomatología disminuye con nuestra estrategia de atención”.

Si permanecen en estado de crisis, dijo, entonces el protocolo dura entre tres o cuatro sesiones en donde los están vigilando, acompañándolos en esa crisis, y que entonces ellos saben si utilizan esos recursos que les están dando.

“Si la sintomatología permanece o se intensifica, entonces tenemos que valorar una depresión, incluyendo la parte de los pensamientos y de las acciones de riesgo, a fin de canalizarlos a un especialista de la salud mental, en este caso un psiquiatra”, concluyó.