Urge prevenir y atender el problema del hostigamiento y el acoso sexual: Sonia M. Frías

 

Jesús Alberto Rubio

Poder identificar qué formas de violencia se reproducen en los contextos universitarios y conocer aquellas iniciativas y prácticas que ayudan a prevenir y atender el problema del hostigamiento y el acoso sexual, fue el tema central del curso-taller que impartió en esta casa de estudios Sonia M. Frías, investigadora del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM) de la UNAM, campus Cuernavaca.

La expositora fue invitada por la División de Ciencias Sociales y el Programa Institucional por la Equidad de Género de la Universidad de Sonora, teniendo la asistencia de académicos de diversos departamentos de la Unidad Regional Centro.

Su temática versa en la Identificación, perspectivas y buenas prácticas contra el hostigamiento y el acoso sexual en universidades.

La bienvenida estuvo a cargo de Luz María Durán Moreno, directora de la División de Ciencias Sociales, quien señaló que el tema representa una expresión vigente de interés y preocupación entre la comunidad universitaria, de ahí que la misma institución establezca cada vez más medidas y estrategias preventivas en contra de ese tipo de comportamiento humano que se traduce en una forma de violencia de género.

Fenómeno complejo

La investigadora del CRIM planteó que en el interior de las universidades ese problema es sumamente complejo porque en ella confluye una multiplicidad de conductas-relaciones entre profesores, estudiantes, personal administrativo y de servicios, de tal manera que ese fenómeno se puede reproducir en cualquiera de esas personas.

En el caso concreto de hostigamiento y acoso sexual que se produce en ambientes universitarios, afirmó que lo primero de todo es difundir en qué consiste la problemática, “ya que hay determinados grupos que señalan que solamente se surge entre profesorado y estudiantes, cuando lo cierto es que puede ser también por otras personas”.

Recordó que en las instituciones de educación superior es común que ante las distintas jerarquías de poder y género entre estudiantes y el personal administrativo y académico, se pueda saber del hostigamiento, acoso sexual y seducción, lo que sin duda resulta una expresión de violencia normalizada y tolerada, lo cual afirmó que no es correcto ni aceptable.

Las universidades, reiteró, no están exentas de sufrir dicho problema, siendo por ello que en una gran cantidad de centros de estudio públicos y privados del país estén implementándose acciones al respecto, especialmente creando protocolos de seguridad que den a conocer medidas de atención para atender los casos que se presenten dentro de sus espacios.

Sin duda, dijo en una de las salas interactivas de la Dirección de Servicios Estudiantiles, “el prevenir es una de las mejores prácticas contra ese problema”, señalando la importancia que tiene la estrategia de comunicación que contempla informar y sensibilizar a la propia comunidad con acciones encaminadas a brindar información y a visibilizar el problema, para así incidir en un cambio en ese fenómeno.

Mencionó el ejemplo de los “famosos” tendederos de denuncia, que son expresiones de estudiantes universitarios que hacen pública determinada situación de acoso y hostigamiento sexual que al interior de sus espacios educativos.

Diferencia entre hostigamiento y acoso sexual

Sonia M. Frías señaló que dentro de la Ley para el Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, se define muy bien la diferencia entre hostigamiento y acoso sexual:

“El hostigamiento sexual consiste en el ejercicio de poder en una relación de subordinación real de la víctima frente al agresor en los ámbitos laboral y/o escolar. Se expresa en conductas verbales, físicas o ambas, relacionadas con la sexualidad de connotación lasciva”.

Asimismo, puntualizó en que define el acoso sexual como una forma de violencia en la que, si bien no existe la subordinación, hay un ejercicio de poder abusivo que conlleva a un estado de indefensión y de riesgo para la víctima, independientemente de que se realice en uno o varios eventos.

Planteó que la diferencia entre uno y otro está en la existencia de una relación jerárquica de poder (hostigamiento sexual) o en la ausencia de ésta (acoso sexual), pero que sin embargo las conductas asociadas al hostigamiento o al acoso pueden ser las mismas.

Adelante con toda iniciativa

Este tema, sostuvo, es un fenómeno que existe desde hace mucho tiempo y afecta principalmente a las mujeres, de ahí la relevancia de toda iniciativa para prevenir, atender y erradicar todas esas formas de violencia en contra de ellas.

“Por ello, para poder prevenir todas las formas de violencia de género tenemos que trabajar hacia la igualdad entre hombres y mujeres, porque si lo hacemos, entonces estaremos previniendo feminicidios, hostigamiento y acoso sexual, violencia de pareja y otras distintas formas violentas”, concluyó.